08 enero 2007

Por todos los muertos

Esta Navidad han muerto en las carreteras españolas 113 personas. Claro que el año pasado fueron 68 más, por lo que, si lo piensas fríamente, 113 muertos es casi es una buena noticia, significa que está descendiendo la siniestralidad. Pero no es un consuelo. Detrás de esas 113 personas hay tantas lágrimas que me parece estar escuchándolas. Siempre he pensado que perder a alguien que quieres en un accidente de tráfico es una de las cosas más horribles que pueden pasarte. La llamada en la que te anuncian que un ser querido ha sufrido un accidente, los minutos de angustia hasta que llegas al hospital y la tragedia cuando te enteras de que ha muerto... No me ha pasado, espero que nunca me pase, pero lo estoy imaginando y me parece algo terrible. Por eso, sigo sin entender a todos los gilipollas que conducen normalmente como si nadie más que ellos cruzase el asfalto. Gente que te adelanta porque vas a setenta en una carretera de cincuenta y encima te grita al pasar. Gente que adelanta en línea continua, que corre como si le fuese la vida en ello (quizá le va), y, lo que es peor, que se juega la vida de los demás por ganar dos minutos al reloj. Si eres uno de esos capullos y estás leyendo esto, la próxima vez que alguien te llame macarra no le insultes, no le digas eso de mujer tenías que ser o espabila. Piensa, simplemente, que eres un macarra. Y que el resto de los que conducimos nos estamos cansando de los macarras. Si hubiese un teléfono para llamar cada vez que ves un macarra, estaría siempre colapsado. No eres un campeón del volante, eres, simplemente, un inconsciente. Piénsalo y, la próxima vez que te pongas en riesgo a ti o a otros, pisa el freno.

13 Comments:

Kurtz said...

No sé en qué blog compartí mi experiencia en torno a los accidentes de tráfico.
Hace un año me atropelló un gilipollas mientras cruzaba un paso de cebra y encima pretendía que le pagase los daños sufridos en su coche cuando a mí casi me mata.
Muchos amigos míos presumen de conducir borrachos (y no es que lleven una o dos copas de más). Por suerte, hasta ahora no se ha matado ninguno, pero por desgracia, tiempo al tiempo.
No sé si el "éxito" en la reducción de víctimas se debe al carné por puntos o a las campañas de sensibilización. Lo que sé es que la concienciación en este tema empieza por uno mismo.
Bicos.

marta de esparta said...

ojalá no te toque nunca sufrir un accidente de tráfico. hace unos años murió un primo mío por culpa de uno de esos macarras :_( . desde entonces me dan mucho respeto los coches...

Wilde said...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Wilde said...

Yo no veo ni concienciación ni solución al problema de asesinos (que no macarras) que van al volante. Tendría que haber una campaña específica para localizarlos uno a uno y retirarlos de las carreteras uno a uno. Y en nuestro caso individual denunciarlos, no nos engañemos, todos conocemos a alguno por ahí. Lo triste es que lo exculpamos inconscientemente.

En general los accidentes de tráfico son muy absurdos, carecen de lógica porque la inmensa mayoría son por exceso de velocidad o imprudencias. La solución es sencilla, pero a la vez muy complicada. Como decía Einstein creo, la estúpidez humana es infinita...

1 saludo

Kit said...

En lugar de quitarle puntos deberían quitarles el coche, a ver si así aprenden algo.

Yo me aterro cada vez que veo a esos idiotas que han obtenido el carnet de regalo con unas gominolas.

A veces pienso que deberían poner como restricción ser mayor de 25 años y pasar un examen psicológico que diga que se es apto para poder conducir y que demuestre que son lo suficientemente maduros al volante.

En fin...

Una mujer desesperada said...

bueno, al menos todos parecemos tener claro que esa gente no debería conducir, quizá poco a poco consigamos que pase.

Susana said...

Esa gente no se mata sóla, sino que suelen llevarse a algún "inocente" por delante.

A mi hermana la atropellaron un día de Reyes y ninguna indemnización, por grande que sea, que no lo son, puede pagar las secuelas que tendrá el resto de su vida.

Veo que los invitas a hacer cargo de conciencia, personalmente creo que eso debe de empezar por uno mismo y, después, atreverse a pedírselo a los demás.

Anónimo said...

no escupamos al cielo ,que ya se sabe lo que pasa
quien este libre de pecado que ....

Una mujer desesperada said...

Hola Susana, te aclaro que yo no he pedido a nadie que tenga cargo de conciencia, si relees el blog verás que simplemente pido a los que van como locos que la próxima vez que esté haciendo una maniobra de riesgo pisen el freno. No sé qué relación tiene eso con el cargo de conciencia. Desde luego, si te refieres a que a mí me puede pasar que atropelle a alguien o tener un accidente, desde luego, como a ti y como a cualquiera, pero pienso que por la descripción que hago queda bastante claro a qué tipo de conductores me refiero... Una cosa es tener un accidente, y otra muy distinta esos kamikazes que todos nos encontramos cada día. Bicos.

Susana said...

Está claro que me expliqué mal, no me refería al hecho de que se controlen conduciendo, que claro que estoy de acuerdo contigo, ni a que todos podemos tener un accidente, sino a cuando les invitas a pararse a pensar antes de contestar con el insulto o similar. Dejando claro que no te digo cómo debes escribir y que quizá haya malinterpretado tus palabras, simplemente, me pareció una contradicción que les pidas que no insulten cuando les estabas insultando.

Una mujer desesperada said...

Ay, creo que no has leído bien lo que puse, yo no les pedí que dejen de insultar ni que lo piensen antes, me parece que no entendiste lo que quería decir, sorry, debí explicarme mal. Mi frase dice textualmente que cuando vayan a insultar no olviden que ellos son unos macarras. Creo que estás buscando interpretaciones que yo no hago. En mi blog queda claro que no soporto a esos tipos, y se lo digo con claridad. No veo ninguna contradicción, la verdad. De hecho, les digo: nos estamos cansando de los macarras. Creo que intentas ver alguna buena intención en esta entrada, y te juro que no la tengo, intenté ser absolutamente macarra porque estoy harta de esos conductores, he estado a punto de tener dos accidentes por su culpa, recorro a diario una carretera comarcal y te aseguro que sé de quiénes hablo! Bicos

Susana said...

Sólo intentaba explicarte dónde residió mi error, en ningún momento insistir en mis argumentos.
Creo que ya manifesté mi mala interpretación al respecto, pero ahora te lo ratifico definitivamente, para que dejar lugar a dudas ni ambigüedades.
Aclarado, mea culpa, entendí mal.
Qué carácter! :).
Hola, por cierto, perdón, la falta de costumbre :).
Bicos mil

Una mujer desesperada said...

ja ja ja, es que creo que pensaste que soy más buena de lo que soy! En esta entrada no tengo ninguna bondad, te lo juro, por eso te debí descolocar, pero no te lo decía de mal rollo, es que no quiero que pienses que insulto a la gente y al mismo tiempo les pido que no lo hagan, soy bastante coherente. Más bicos y sigue entrando en mi blog, y sigue discrepando, mola.