26 enero 2007

Apocalipsis

Lo que veis en la foto es lo que yo vi un amanecer de agosto desde mi casa. Fuego. Galicia ardió de esquina a esquina. Hoy la Xunta ha hecho públicos los datos de las hectáreas quemadas en 2006. Fueron 93.887. De ellas, 82.418 ardieron entre el 4 y el 14 de agosto, en diez días apocalípticos que no olvidaré jamás. Durante aquellos días vivimos atenazados por el miedo de que las llamas llegase a nuestra casa. Me iba a trabajar muerta de miedo por mis tres perras. Por mis árboles, por los montes por los que paseo. Algunas tardes me iba con las perras a cazar pirómanos, pero nunca encontramos ninguno. Por suerte para él. Sólo espero que el próximo verano nuestros políticos hayan dejado de culparse unos a otros del desastre y hayan desarrollado una gestión anti-incendios eficaz. Buff, creo que es pedirles demasiado. Si creyese en Dios, tendría más confianza en él.

4 Comments:

Wilde said...

Recuerdo esos horribles días, toda la Ría de Vigo era humo. Jamás había visto nada parecido. Eran días de expléndido sol y no había rastro de ningún color azul por las alturas.

Creo que es mejor que empieces ya este fin de semana. Creo que hay misa cada media hora. Tienes 5 o 6 meses para que Dios (ese que no existía) te escuche. Es muuuucho más sencillo a la otra opción que das.

1 saludo

Kurtz said...

Hace dos años era Portugal la que estaba asediada por los incendios, el año pasado fue Galicia... ¿casualidad? Ojalaá me equivoque, pero en verano habrá otra epidemia de incendios. Quizá laguien trata de demostrar la ineficacia de las políticas anti-incendios de la única manera posible (y que conste que no justifico a esos pirómanos hijos de puta que deberían ser considerados terroristas).

mmeliteraria said...

Impresionante la imagen. Yo viví el "cerco de Santiago" en los dias más candentes (nunca mejor dicho). Es duro decirlo, pero si no llegó a más fue solo por la colaboración de la ciudadanía. Y es triste ver todos los problemas que ha causado después: las inundaciones, el tema del marisco. Por no mencionar los animalillos que han perdido sus hábitats. Duele tanto¡ Apoyo la moción de considerar a los pirómanos terroristas. Me pregunto qué tendrá esa gente en la cabeza...
Un saludo, me encanta tu blog.

Una mujer desesperada said...

pues mil gracias, mmliteraria, muy riquiña. sabes que al lado de mi casa, en los montes de oia, casi todos los caballos salvajes han muerto o estaban ciegos, heridos o mutilados y hubo que sacrificarlos? hay derecho a que esto suceda y los pirómanos paguen con unos meses de cárcel?