11 noviembre 2007

Adiós, Mailer

Hoy ha muerto uno de los grandes. Norman Mailer. Si se tratase de un tipo normal, su necrológica diría: "Deja seis esposas y nueve hijos". Sería lo más llamativo de su vida. Pero como no era un tipo normal, además de esposas e hijos deja, entre otras novelas, la maravillosa Los desnudos y los muertos. Es curioso. Estoy leyendo Las benévolas, de Jonathan Littell, que habla de la misma guerra aunque desde un punto de vista radicalmente distinto, y me sorprendí pensando que, de algún modo inconexo, ambas narraciones se parecen. Es en el modo descarnado, mecánico, casi superficial, con que nos muestran el horror cotidiano de la II Guerra Mundial. Mailer fue uno de los maestros de ese estilo narrativo llamado nuevo periodismo. Hubiese bastado con su primera novela, Los desnudos y los muertos, para haber sido grande. Pero escribió muchas más. Nunca le dieron el Nobel. Hasta para eso era demasiado políticamente incorrecto.

23 abril 2007

Día del Libro

¿Qué tal si cada uno elige hoy un libro? Ahí va el mío: El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde

09 marzo 2007

Carlos Casares

Lúa me propone recordar hoy a Carlos Casares. A la mayoría su nombre no os dirá nada. Era un escritor e intelectual gallego. Murió en 2002 en Vigo, mi ciudad, un 9 de marzo como hoy. Lúa me envía enlaces con datos sobre su vida, su obra, sus pensamientos. Pero yo tuve la suerte de conocerlo. Así que os contaré cosas que no vienen en los libros. Cosas como que adoraba a sir Arthur Conan Doyle. En su casa en el Val Miñor los libros se salían literalmente de las estanterías, ocupando el suelo en desordenadas filas. Recuerdo la escena, yo era una joven periodista y él un veterano escritor. Yo también adoraba a Conan Doyle, así que se detuvo a enseñarme su preciada colección, primeras ediciones en todos los idiomas de las aventuras de Sherlock Holmes. Sentí envidia, recuerdo que pensé: algún día, mi casa estará como esta, abarrotada de libros. Al menos en eso mis expectativas van camino de cumplirse (sólo en eso, lo confieso). Casares también tenía otra pasión, los trenes eléctricos. En el ático de su casa, además de libros en cada esquina, un impresionante recorrido de metros y metros de raíles presidía el espacio. Como un niño, dejaba pasar las horas embebido en aquel juego sin destino final. Casares fue un personaje importante en Galicia. Sus tertulias con Torrente Ballester eran famosas. Siempre me he preguntado de qué hablarían en esas tardes cegadas de sol en el sur de Galicia. Torrente era un personaje. Casares, también. Vaya desde aquí mi recuerdo para él.

09 enero 2007

Nemirovsky

Irene Nemirovsky tuvo una vida de novela, pero no llegó a escribirla porque los nazis la mataron antes. Hija de una rica familia rusa, la Revolución la expulsó de su país, de donde emigró a Francia. Era de ascendencia judía, aunque no practicaba. Sin embargo, durante la ocupación de París, fue perseguida hasta la saciedad, encerrada en un campo de concentración y, finalmente, asesinada. Os preguntaréis por qué os cuento esto. Pues porque Nemirovsky escribió un puñado de novelas, y seguramente, de no haber muerto, hoy estaría considerada uno de los grandes escritores europeos. Salamandra ha recuperado las tres novelas de esta autora, Suite francesa, El baile y David Golder. Las tres son excepcionales. El País contaba el otro día que acaba de descubrirse otra novela suya en un desván. Porque, antes de morir, viendo su final cerca, Irene escribió y escribió, en una letra tan minúscula para ahorrar papel que incluso a sus hijas les costó descubrir que se trataba de novelas de su madre. Si no os gusta demasiado leer, os recomiendo la cortita El baile, una pequeña obra maestra. Si os animáis a seguir, Suite francesa os descubrirá todas las miserias que una guerra provoca en el ser humano, la crueldad, el egoísmo, la desesperación. David Golder la estoy leyendo ahora, y me está fascinando igual que las dos anteriores. En el prólogo de la Suite se narra la vida de la autora, otra novela en sí misma. De verdad, merece la pena descubrir a esta escritora.

27 diciembre 2006

Raskolnikov

Venía a casa escuchando la radio y Juan Cruz y Almudena Grandes hablaban de Crimen y castigo, de Dostoievski, una de mis novelas favoritas. Me encantó escucharles, me sorprendió la reflexión de Juan Cruz lamentando haber leído estos grandes clásicos en la adolescencia, suspirando por haber podido leerlo de adulto por primera vez. Coincido con Cruz en que quizá con 17 años no captas toda la esencia de este novelón del XIX, pero disiento en lamentar haberlo leído la primera vez tan joven. Todo lo que leí en esos años de adolescente permanece en mi memoria, como una marca de agua, porque es cuando tu mente es más permeable y absorbe todo lo que encuentra. Releí Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov hace muy poco. Había olvidado algunas escenas, algunos detalles, pero las dos historias permanecían en mi memoria nítidas, con toda su crudeza. Pero sí, leerlas de adulta es muy diferente. Me di cuenta de que Crimen y castigo es la novela en que el abyecto Raskolnikov inventó el concepto de culpa para la sociedad moderna. Pero, tanto de adolescente como ahora, de adulta, reconozco que llega un momento en que la culpa de Raskolnikov llega a darme lástima. Como si fuese mía. Si no lo habéis leido, corred a la biblioteca.

25 octubre 2006

Oé y Nothomb

Cuando cierras la última página de un libro y necesitas unos segundos para tomar aire no hay duda, acabas de leer a Kenzaburo Oé. Este japonés, con un Nobel a sus espaldas, es quizá el escritor que más me ha impresionado en los últimos años. Sobre todo porque las historias que nos cuenta están tan alejadas de nuestro entorno que nos da la impresión de adentrarnos en un mundo de ciencia ficción, aunque sea a veces enormemente sórdido. Oé juega con las terribles dudas existenciales del hombre, obsesionado con las relaciones entre hombres y mujeres, entre padres e hijos. Crea universos paralelos, irreales, agobiantes, en los que el lector cae irremediablemente como en un pozo, igual de desesperado que los personajes. Os recomiendo todos, "Una cuestión personal", "El grito silencioso", "Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura"... son impresionantes. Y aunque narrativamente viven en planetas diferentes, la relación de Amélie Nothomb con Japón me lleva hasta ella casi sin querer. Nothomb, como Oé, crea mundos personales, aunque en el caso de esta escritora belga (que vivió su infancia en Japón y China) tienen una enorme carga autobiográfica. Maravillosa escritora, cualquiera de sus novelas es recomendable, "Estupor y temblores", "Metafísica de los tubos", "Biografía del hambre", "Cosmética del enemigo"... Ya me diréis si os gustan!

24 octubre 2006

Highsmith

Si hubiese firmado P.Highsmith, si todos hubiesen creído que era un hombre, Patricia Highsmith estaría hoy a la altura de los grandes. Pero era una mujer, y esto en su época sin duda cambió ligeramente las cosas. La crítica siempre la ha elogiado, sobre todo por su brillante novela negra, la más conocida protagonizada por un personaje absolutamente fascinante, Ripley. Pero, más allá de este ladrón elegante, Highsmith fue una escritora dotada de una macabra psicología, que le permitió escribir obras impresionantes como "Pequeños cuentos misóginos", realmente flipante, o una de mis favoritas, "Crímenes bestiales". Recomiendo encarecidamente este último a todos los amantes de los animales... comprobar cómo por fin deciden vengarse de quienes les atormentan es alentador, aunque a veces la crueldad es tan extrema que llega a doler. Genial, también, el desconocido "Diario de Edith". En fin, toda la obra de Patricia Highsmith es excepcional, y sólo quienes no la han leído pueden seguir teniendo prejuicios sobre esta gran escritora. Quizá que muchas de sus novelas hayan sido llevadas al cine ("Extraños en un tren", "El talento de Mr Ripley", etc), haya hecho palidecer su inmenso talento. Pero su conocimiento del alma humana y de sus rincones más oscuros es indudable, como demuestra en "Rescate por un perro". Leed a Highsmith y disfrutad de lo más oscuro de vosotros mismos...

22 octubre 2006

Criaturas celestiales

El viernes vi por fin una película que tenía muchísimas ganas de ver, Criaturas celestiales, de Peter Jackson ("El Señor de los anillos", "King Kong"). Es una auténtica maravilla, una de esas películas cuya historia se te clava en lo más hondo, haciéndote reflexionar sobre cosas que ni siquiera has intuido mientras la veías. Dos adolescentes inician una relación que al espectador se le antoja tierna, maravillosa, pero su evidente lesbianismo preocupa a sus padres, que harán lo posible por separarlas. Esto desemboca en un trágico asesinato. Es una historia real, así que no desvelo el final contando esta muerte. De hecho, la película es enorme porque comienza con una escena poderosísima, las dos adolescentes ensangrentadas volviendo del camino donde han asesinado a la madre de una de ellas. El resto del onírico filme no te deja olvidar nunca esa escena inicial, haciéndolo más enigmático todavía. Resulta que una de las dos jóvenes, que interpreta en su primer papel una fantástica Kate Winslett (qué pena de Titanic, es una actriz impresionante), es en realidad una mundialmente conocida autora de best sellers, Anne Perry. Leí uno de sus libros en un viaje, lo compré en el aeropuerto. Me pareció una auténtica bazofia, pero ahora la relación con la historia de Criaturas celestiales lo ha devuelto a mi memoria... Me pregunto si cualquiera de nosotros, en circunstancias especiales, podríamos llegar a matar. Perry, en la época del crimen enferma de tuberculosis y muy medicada, estuvo unos años en la cárcel y después rehizo su vida. Siempre ha defendido que era una adolescente profundamente drogada la que actuó de aquel modo... Pero, en el fondo, el peso de esa muerte debe acompañarla constantemente. ¿O no?

Foto: Anne Perry, en la actualidad

24 septiembre 2006

Un libro muy adecuado

Acabo de leer las crónicas de las manifestaciones de Aguiño y Madrid contra el maltrato animal y he recordado un libro excepcional, como todos los de Patricia Highsmith, muy apropiado en estos momentos, "Crímenes bestiales". En varias historias cortas, el ser humano maltratador de animales recibe su merecido de forma tan cruel que, aunque a veces resulta desagradable, saber que es el animal al que maltrataba quien se venga llega a confortarte. Es terrible decirlo, pero quienes amamos a los animales a veces desearíamos que supiesen defenderse de sus agresores. Quizá así el perro de Aguiño estaría vivo y Juan Lado no volvería a maltratar a otro perro. Desde aquí, Juan Lado, te deseo que alguien te trate a ti igual de injustamente que tú trataste a tu perro.

22 septiembre 2006

Un libro y una peli

, Los viernes me apetece hablar de cine y libros. Parece que este fin de semana, lluvioso y ventoso, invita a quedarse en casa, abrir un libro o encender el DVD y disfrutar de una buena película. Ahí van mis recomendaciones para este fin de semana... En cuanto a libros, me gustaría hablaros de una escritora, Irene Nemirovsky, que merece la pena descubir. Judía de origen ruso, su riquísima familia fue expulsada de Rusia tras la Revolución, y se instalaron en Francia. Allí vivió feliz durante años, se casó, tuvo dos hijas, y de pronto estalló la II Guerra Mundial, que le recordó sus olvidados orígenes judíos. Irene murió en un campo de concentración, pero antes tuvo tiempo de escribir libros excepcionales. "El baile", por ejemplo, una narración corta, una auténtica obra maestra. O "Suite francesa", inacabada novela que escribió hasta poco antes de morir. No os perdáis el prólogo de esta novela, en el que se cuenta la azarosa existencia de Nemirovsky, otra novela en sí misma. Disfrutad de lo bien que escribía esta mujer, cuya vida y su carrera literaria truncaron los nazis.
Y de cine... Este fin de semana os recomiendo que vayáis a ver "Alatriste". Sí, sé que la ponen a caldo, que si el guión, que si la voz de Viggo... Sandeces. Si os gusta la historia, os va a parecer impresionante el trabajo del director artístico, Madrid huele a miseria, a decadencia. En cuanto a Viggo, ¿qué puedo decir? Me parece un actor impresionante.
Y termino con una película para alquilar. "Dogville", de Lars von Trier. Impresionante. Nos demuestra que todos, en el fondo, somos igual de cabrones. Demoledora.