19 enero 2007

El libro de la selva

Foto: El País





Cuando era niña y vi por primera vez El libro de la selva soñé durante meses con ser Mowgli. Aquel niño criado por los animales de la jungla me pareció el ser más envidiable del planeta tierra. Desde entonces, las historias de seres perdidos en la jungla me atraen de forma irremediable, y hoy leo en la prensa que una mujer de 27 años, Rochom Pngieng, ha sido hallada en Camboya después de 19 años viviendo en la jungla. No habla ningún idioma inteligible, pero se cree que es una niña que desapareció en 1988 mientras cuidaba un búfalo en una remota zona selvática a unos 325 kilómetros al noreste de la capital de Camboya, Phnom Penh. Su supuesto padre la ha identificado por una cicatriz en la espalda. Y yo, en el fondo, siento compasión por Rochom. La vestirán, la lavarán, la peinarán. Aprenderá a leer, a escribir. Pero seguramente ya no volverá a ser libre como lo era en la selva.

8 Comments:

Kurtz said...

Es el precio que hay que pagar por vivir en la sociedad: pierdes la libertad, que pasa a convertirse en una sensación aparente.

Wilde said...

Y no deja de ser curioso; el instinto de supervivencia que la ha hecho sobrevivir y adaptarse en la selva podría ser inútil en una sociedad civilazada. ¿Cuál es la verdadera jungla?. Creo que todos por aquí sabemos esa respuesta...

Roberto said...

Lo peor es que ahora podrá descubrir aquello de homo homine lupus est, descubrirá la malicia, el hacer daño por placer, el atacar a los de tu especie sin motivo... etc., etc., etc. Estoy pensando en comprarme un buey (que no un boy como decís por allí) para perderme por la selva.

Un saludo.

Susana said...

Todo lo que decía es así y cuando se conoce un caso como el de esta chica es sorprendente, pero, y lo que se ha perdido? la familia, los amigos, el amor, el primer día de cole, independizarse, etc, etc, vivir en sociedad también tiene sus cosas buenas, a mi me gusta ver el lado bueno de las cosas, es una manía que tengo, lo siento.

Susana said...

decís*

Una mujer desesperada said...

haces bien, susana, viendo el lado bueno. Pero es que a mí ella me da pena porque después de 18 años viviendo de forma salvaje, ¿imaginas lo que le va a costar adaptarse a nuestra existencia? Por eso me da pena... bicos.

roberto, no te compres un boi, mejor una vaca que al menos dan leche, ja ja ja ja

Anónimo said...

solo pienso si le diera una apendicitis,dejaria un cadaver joven y bonito como se decia en los AÑOS 70.

Wilde said...

Vaya Anónimo, aplicando la aplastante lógica eh!... Muy bien!... peo realmente en este caso eso es lógica. Tengo mis dudas.

Menos mal que de vez en cuando aparece un caso como este, estas cosas son las que nos hacen PENSAR; como se dice muchas veces por aquí, de nuevo la realidad supera la ficción. No lo olvidemos! Creo que la entrada va más por ahí que en lo que se haya podido perder la chica o que haya podido sufrir una apéndicitis. Yo soy más romántico, y además, la naturaleza es muy sabia. Obvio que no tuvo apéndicitis, pues la mayoría de nosotros tampoco. Conclusión, la lógica ha funcionado realmente y por tanto Anónimo, NO TIENES RAZÓN je je je...

Bonita entrada desesperada, 1 saludo...