1. Sé que soy un bicho raro. Durante las Olimpiadas me trago todas las -escasas- retransmisiones de natación. Junto a Wilde protagonicé un momento glorioso en las últimas, llamando a La 2 para pedir explicaciones de por qué no se emitía una final anunciada en la programación. Ante nuestra sorpresa, la pusieron, aunque en diferido. Cuando llega el Campeonato de Europa me resigno a leer en los periódicos los resultados. Incluso ayer, cuando España consiguió tres medallas (oro, planta y bronce), los informativos de televisión abrieron otra vez con el partido de Copa entre Valencia y Barcelona. Sólo el de La 2 de Lorenzo Milá dedicó la portada de Deportes a la proeza española. Sí, proeza. Porque España no es una potencia en natación. Nos cuesta horrores conseguir medallas. Y ahora aparece Mireia Belmonte, oro en 200 espalda, y tenemos a Villaécija y Zivaneskaya... qué casualidad, todas mujeres. ¿Será por eso que interesa tan poco?
2. La Fórmula I (sin duda televisivamente más aburrida que la natación, al menos hasta que hay algún adelantamiento) es lo contrario a la natación. Ha pasado de ser la hermana pobre de las mañanas de los domingos a ocupar el prime time deportivo. Esta madrugada Alonso saldrá de séptimo, tras el castigo a Hamilton y Kovalainen. Me pregunto si el niño bonito Hamilton será capaz de remontar.3. Estoy harta de leer crónicas de periodistas que separan el sujeto y el verbo con comas, una de las faltas más extendidas y más horrenda de todas. Ayer, en Público, la periodista que escribió la crónica del Valencia-Barça y la de los europeos de natación lo hizo constantemente. Dios, ¿es que no tienen correctores? Dios, ¿cómo puede una persona que comete semejante aberración aprobar Periodismo?
4. Sentencia histórica: han condenado a una madre por educar mal a su hijo, enormemente agresivo.
5. Sé que muchos los odian, y muchas especialmente a ella, para qué nos vamos a engañar. Pero a mí Angelina Jolie me mola. Y aunque ella y Brad Pitt sean vomitivos de guapos, perfectos, solidarios, exitosos, padrazos... me sigue pareciendo absurdo criticar a una pareja que ya ha donado 8 millones de dólares a obras solidarias.













