09 marzo 2007

Ricos y famosos

Amancio Ortega, dueño del imperio Inditex (Zara, Stradivarius, Pull and Bear, etc), es un asiduo de la revista Forbes hace años. Pero esta vez ha dado un salto de gigante. La última lista de millonarios de la publicación (porqué tiene el ser humano esta terrible manía de hacer listas de todo) lo sitúa como el octavo hombre más rico del planeta. Es el primer español que llega al "top ten", el primero en estar entre los diez más súper millonarios. Cada vez que entro en Zara jurando que será la última se me cae el alma a los pies. Ropa cosida en China, Bangladesh, India... algunas prendas en Portugal, donde la empresa fue acusada de dar trabajo a niños, unas cuantas etiquetas turcas... y, mientras, las costureras gallegas que trabajan para la empresa siguen haciéndolo por sueldos ínfimos, con horarios interminables. Quizá sólo así puedan competir con los sueldos irrisorios del tercer mundo. Pero, eso sí, el señor Ortega es cada vez más rico. Sé que es una utopía, pero igual que hay comercio justo de alimentos, ¿no puede haberlo de ropa? Dejemos de quejarnos en vano. Cuando esa pobre gente de Delphy sale a la calle quejándose porque la multinacional cierra la empresa, ¿se ha parado a pensar que ellos son también culpables de la deslocalización industrial? ¿Acaso compran ropa cosida en España, alimentos producidos aquí o en cualquier país con garantías laborales? Claro que no: compran la ropa más barata, la comida más barata, todo más barato, sin importarles por qué es tan barato. Pues, sintiéndolo mucho, lo mismo pasa con los componentes de automóviles, que se hacen más baratos en Eslovenia. Todos tenemos la culpa, dejemos de mirar hacia otro lado y hagamos algo. Para empezar, busquemos marcas de ropa que sigan dando trabajo digno. Yo no conozco ninguna. Admito sugerencias.

9 Comments:

Anónimo said...

Sé que en algunas tiendas de comercio justo te orientan sobre el tema. La verdad es que como no compro mucha ropa, no me había planteado el tema con tiempo. En determinadas situaciones de certeza respecto a prácticas de semi-esclavitud, soy partidario de la acción directa;es decir, no se compra esa marca "X".

Anónimo said...

Lo de la ropa es algo que no tiene nombre.
Pero lo que más me reaptea de esa lista de supermillonarios es que hay veinte españoles, beneficiados gracias al boom inmobiliario. Y los periódicos lo celebran como si fuera algo de lo que enorgullecernos.
Saludos.

Anónimo said...

Prefiero no opinar de este pájaro, no vaya a ser...

psssssss

(menudo elemento)

bicos

Ángela said...

La culpa, eso es, la tenemos nosotr@s, que compramos su marca u otras cuya procedencia, a fin de cuentas, es la misma. Quizás, en el caso del consumidor (en mi caso) es una cuestión de precio. Y por eso cerramos los ojos al mirar la etiqueta
Tampoco es que haya muchas más opciones...

Jove Kovic said...

Coincido contigo plenamente, Kurtz, somos unos verdaderos gilipollas por celebra estas cosas como si fuera la concesión de un Nobel.

Desesperada said...

exacto, es que encima les jalean, sube la bolsa cuando despiden a sus trabajadores, no sé, creo que ya sólo nos queda la resistencia civil. hay un libro cojonudo, el libro negro de las marcas, lo actualizan cada año, os lo recomiendo, leedlo. descubriréis cosas sorprendentes de casi todas las empresas. yo, como jove, las marco y dejo de comprar. el problema de zara es que en la tienda de al lado todo está también cosido en China, por eso pido alternativas, marcas que, sin ser excesivamente caras, me garanticen que pagan a sus empleados sueldos dignos.

Anónimo said...

Desde el escándalo de las costureras gallegas no he vuelto a entrar a un ZARA (ni ramificaciones del grupo Index), ni volveré a hacerlo en mi vida...veo que no vale de mucho (dado los datos) pero duermo mucho mejor...

ekilore said...

aquí no sabemos nada de esas costureras gallegas... ¿qué les pasó? parece que la sombra de amancio ortega es alargada y llega a los medios de comunicación... me suena aunque por otros motivos.
yo compro muy poco en zara pero muchísimo en bershka, más que nada por tema de tallas y es una pasada de barata, no se puede aguantar y las colecciones son geniales...
de todos modos, hace un mes en londres contemplé estupefacta cómo inflaban los precios del zara de oxford street hasta unas cantidades que aquí nos harían desistir de la compra...

saludos :)

Desesperada said...

tía, a mí me pasó lo mismo en londres, flipé con los precios!!!! Mira, lo de las costureras de zara es la leche, les pagan una miseria, bueno, hay un blog, www.im-pulso.blogspot.com, es de félix soria, un periodista gallego, busca por ahí que escribió hace unos días del tema de zara y te enlaza a dos noticias suyas sobre el tema.