05 marzo 2007

Esclavas

Recuerdo que, en una entrevista, Arturo Pérez Reverte contaba de sus años como periodista en la antigua Yugoslavia la vergüenza que había sentido allí por ser hombre, cuando escuchaba cómo violaban a las mujeres y cometían con ellas todo tipo de salvajadas. En las guerras suele haber más víctimas civiles que militares, mujeres y niños a los que la barbarie alcanza sin previo aviso. La II Guerra Mundial no fue ajena a esta realidad. Cientos de miles de mujeres de los países ocupados por los japoneses fueron secuestradas y después forzadas en burdeles militares. Las llamaban "mujeres de consuelo". Se calcula que pudieron ser 200.000 mujeres, sobre todo coreanas y chinas, según recoge El País. Hay relatos terribles, algunas recuerdan cómo les arrancaban los dientes para que practicasen mejor las felaciones. Estas mujeres y sus familias llevan años (apoyadas por Estados Unidos) pidiendo "una disculpa" al Gobierno de Japón, algo que, según ha asegurado hoy mismo el primer ministro nipón, Shinzo Abe, nunca conseguirán. Me llama la atención enormemente que violar a cientos de miles de mujeres pueda saldarse con una "disculpa". Como si las atrocidades contra las mujeres fuesen de segunda clase, como si el resto de las víctimas pudiese pedir indemnizaciones y esas mujeres excusas. Seguramente el gobierno nipón teme que, si pide disculpas, será como reconocer las tropelías y se enfrentarán a miles de denuncias civiles pidiendo indemnizaciones económicas. Como si las disculpas o el dinero pudiesen devolver la dignidad a esas mujeres. Quizá deberían empezar por buscar y condenar a los culpables.

12 Comments:

Chú said...

Que horror.
:/


yo se de la existencia de estas cosas, pero recordarlas leyendolas me duelen bastante

:/

Lo de los dientes......en fin

No comment

Eloísa said...

Puf, ¡cuánta soberbia, prepotencia, falta de humanidad,...! Qué mierda de gente, mira, eso es es exactamente lo que quería decir. Hoy no soy políticamente correcta. Besos

Una mujer desesperada said...

exacto, eloísa, qué mierda de seres humanos. como ese soldado americano que violó a una niña de 14 años tras matar a sus padres y a su hermana de seis. qué se puede tener en la cabeza para hacer cosas semejantes? pues una absoluta falta de respeto por la vida humana y por las mujeres.

Kurtz said...

En una guerra no existen seres humanos. Los seres humanos son sustituidos por máquinas de matar que matan (valga la redundancia) a todo aquel que tienen por delante, sin importar quien es. Y si no lo matan, disfrutan torturándolo. No sé qué es peor.
Saludos.

Jovecovik said...

El 14 de agosto de 1936, las tropas mercenarias del general Yagüe entraron en Badajoz, ciudad emblemática de la izquierda en aquellos años terribles; el general Yagüe delegó la represión en falangistas y clérigos, que llevaron a cabo la masacre de la plaza de toros, los días 15 y 16 de agosto, 4000 civiles desarmados fueron "toreados" por soldados disfrazados de toreros, hasta que un amotinamiento de los presos provocó un ametrallamiento masivo e indiscriminado. No contentos con esto, el padre Lomba, un cura fascista de Mérida, y otros de su calaña, ordenaron que todas las mujeres de los presos fueran "entregadas" a legionarios y regulares para "proceder al necesario escarmiento y ejemplo". Durante varios días más de 600 mujeres- muchas de ellas niñas- fueron violadas sistemáticamente como mera táctica de terror. Al menos un centenar de ellas, murió a consecuencia de las torturas sufridas durante las violaciones, o después, como consecuencia de la enfermedades venéreas que les contagiaron los soldados. Hay que decir que se les negaba toda asistencia médica.
Debido al éxito cosechado por este general, las tácticas de la llamada "guerra psicológica" fueron aplicadas varias veces durante la guerra, cuidándose mucho de que fueran llevadas a cabo por moros y legionarios.
No recuerdo una sola disculpa del Ejército o de la Iglesia.
Como ves, no hace falta viajar muy lejos para darse de bruces con el horror.

ekilore said...

impresionante, desesperada. gracias por publicar este post, no tenía ni idea. hay que denunciar y contribuir a la difusión de este tipo de noticias.
por desgracia y como estábais comentando, estamos a años luz de la igualdad entre hombres y mujeres. es tgerrible que en europa luchemos por sueldos similares y países como iran o afganistan por el derecho a hablar en público, a votar o a decidir cómo desean educar a sus propios hijos. y después están las lapidaciones y ablaciones en áfrica, los asesinatos de ciudad juárez, los asesinatos por la dote en india, los asesinatos de niñas recien nacidas en china...
el mundo es una mierda para una mujer del mal llamado tercer mundo pero es deber nuestro, de las mujeres del primero, seguir luchando porque esto pare de una vez.

gracias por poner el dedo en la llaga, desespeada.
un abrazo :)

Angelusa said...

Pérez Reverte sentía vergüenza por ser hombre ante tan lamentable espectáculo... No me extraña. ¿Quién, ante todo lo que estáis comentando y lo que aún queda en en tintero, no siente vergüenza por pertenecer a este género llamado humano?
Los animales son mucho más racionales

Una mujer desesperada said...

Los animales no son crueles por naturaleza, matan por necesidad, por instinto de conservación, nunca por placer. esa es la diferencia con nosotros.

Wilde said...

La PUTA guerra, sin perdón...

buen post! bicos!

Casshern25 said...

Sin negar y cagandome en la madre de aquellos que hicieron todas esas atrocidades, no sirve de nada pedir perdon o intentar a estas alturas saldar cuentas y si se trata de una guerra me parece una solemne estupidez. Porque en una guerra básicamente se hacen dos cosas, matar e intentar no ser matado, de esos dos ejercicios el ser humano saca la mala bestia que lleva dentro y se olvida de derechos, humanidad, dignidad... ¿Qué es reprochable y da naúsea? evidentemente, pero la historia de la humanidad esta plagada de actos como ese, no pretendamos ser ahora lo que no somos, y menos en un guerra.

Anónimo said...

A pesar de todas los comentarios que se han dicho, creo que es importante para todos aquellos que tienen algo de corazón hacer sonreír aquellas personas que estan entristecidas o dolidas y enseñarles un poco (si puede ser mucho) lo bonito de disfrutar de la compañia de la vida y de la gente que nos quiere, aunque estos a veces puedan ser anónimos como yo mismo

Saludos

Una mujer desesperada said...

gracias anónimo, un bico.