23 febrero 2007

Dancing in the bus

Hoy estuve en un bus en el que una mujer de cuerpo de acero bailaba donde los demás nos esmerábamos por mantener el equilibrio. El bus estaba en marcha, ella también. Mientras la contemplaba, no podía dejar de fijarme en sus piernas, como dos columnas. Músculos y más músculos en tensión. Era una hermosa escena, el bus, tan cotidiano, lleno de danza por unos minutos. Fue el pistoletazo de salida al festival Alt 0.7 de teatro y danza, del que os hablé hace días. Hoy inauguraban una expo, y mañana sábado llega la primera representación, a la que no iré. Porque sé que me angustiaré. La obra se representa dentro de un contenedor de barco. Sólo pueden estar dentro 24 personas. Habrá tres sesiones. Si estáis por Vigo, os aviso que las entradas se pondrán a la venta a las siete de la tarde en la Casa das Artes. Las puertas del cielo se abrirán en la Plaza de Compostela a partir de las ocho de la tarde para los 72 afortunados espectadores que decidan cruzar las puertas de hierro del contenedor. Me dijeron hoy dos personas que la vieron en Ribadavia, donde ya se representó, que no todo el mundo soporta la tensión de estar encerrado en ese contenedor. Es un golpe, un puñetazo en el estómago que hace entender muchas cosas.

15 Comments:

miriño said...

Voy a intentarlo de nuevo, ¿puedo?

Tengo que estudiarme toda la programación. Escogeré unas cuantas, a ver si puede ser.

De momento, hoy voy a disfrutar a Marful.

Una mujer desesperada said...

inténtalo inténtalo, no seas parvo. aquí eres bienvenido.

yo te recomiendo que te subas el lunes al bus, pero sólo para contemplar las caras de la gente, va a ser impresionante. a las once en la parada frente a la casa das artes...

buf, es que hay mil cosas, pero tienes la web para consultar. y el lunes, por cierto, hay cine en el cineclub lumiere, en el ayuntamiento, de un ciclo del MARCO sobre inmigración y fronteras, a las 20.30, quizá te interese...

bicos. fumemos la pipa de la paz, jerónimo

miriño said...

En realidade son bastante parvo, si... :) :)

Pois é unha pena isto de traballar (e a 50Km) e esas accións de rúa, autobuses... perdereinas...

Tamén coñezo o lumiere... Moitas grazas, de todas formas, por manterme informado.

:)

Eu non fumo, pero podo comer chocolate... ¿así vale? :p

Komo said...

Yo esta semana iré a Vigo... si me dais el link de la web (es que no he mirado donde puede estar) a ver si me paso por alguna cosilla

Saludos

SallanWorld said...

Esto no es una acción real, sino una historia. No pasa en el bus, sino en el metro. Pero la una me ha recordado a la otra...

Del gran Peter Gabriel, traducida por el gran Feingeschliffen...

Wilde said...

La idea es fabulosa. ¿Es apta para claustrofóbicos?...

Alba y Alvaro said...

Mientras alguien mas lo entienda, merecera la pena.

Besos desde el agua

Una mujer desesperada said...

holas. komo,la info está en www.festivalt.org, aunque en la del concello, www.vigo.org, también está el programa. Lo de mañana wilde no sé si será apto para claustrofóbicos... a mí,desde luego, no me apetece demasiado meterme en el contenedor, aunque seguro que mola...
sallanword,gracias por el apunte, iré ahora a verlo..., hola alba y álvaro, y,miriño,tampoco yo fumo, que valga el chocolate

Kurtz said...

hummm... lástima no estar en Vigo. En fin, me tendré que conformar con la oferta en el festival VEO de Valencia, que no es tan interesante, pero algo es algo.
Saludos.

Chú said...

No se de que va eso, pero si se trata de ir bailando y apretados en el autobus cual sarditinas enlatadas, yo lo vivo diariamente bajando desde la universidad a Murcia.
Lo peor es en verano, cuando los tufillos axilares asoman por las rendijas de las mangas cortas.

umf...

un besote.

Una mujer desesperada said...

ja ja ja, en vigo pasa lo mismo, sobre todo en los buses de la universidad, ja jaja

An said...

si me lo permites hoy no te leere, me voy a estirar el pie...que me esta inchando mucho. un bico, saludos

Una mujer desesperada said...

puees cuídate mucho...

miriño said...

Ayer lo escuche de casualidad en el coche. En la radio.

El autor decía que pensando en lo insensibles que nos hemos hecho al recibir la información por la televisión mientras comemos (uno de los actos más instintivos que realizamos) le surgió la idea de vivir en primera lo que se cuenta en los telediarios. De esta forma, la próxima vez que te cuenten la noticia de unos inmigrantes encerrados en unos contenedores, entenderás de que se habla, porque tú has estado dentro de uno.

Y permitidme alucinar con la vida cultural de Vigo. Cada día se me hace más inabarcable. :) 80 !!!

Una mujer desesperada said...

a que antes de llegar a vigo no lo parece? pero aún tenemos movimiento, sí señor!!!