21 diciembre 2006

Vivir para ver

La Vanguardia publicó ayer que el pasado 30 de noviembre Norma Abril fue expulsada de un restaurante de Barcelona por intentar amamantar a su bebé de seis meses. Al parecer, la mujer estaba en el Paseo de Gracia cuando su hija empezó a llorar y decidió entrar en un restaurante para darle de comer. El encargado le prohibió hacerlo, aunque ella pensaba consumir algo en el local. El restaurante se llama Txapela. Así que Norma tuvo que irse a la calle y sentarse en una parada de autobús para dar de comer a su bebé. Seguramente este encargado de restaurante no tendrá ningún reparo en dejar entrar a un cliente acompañado de una prostituta de buen ver, ni a un traficante de armas con mucho dinero, ni al promotor más corrupto de Barcelona. Pero claro, dar de mamar a un bebé es un espectáculo terrible, que se debe evitar a toda costa. Vivir para ver.

7 Comments:

Eloísa said...

Qué verguenza. A mí el otro día me pasó también una cosa poco delicada: estaba con mi sobrina de 4 años y, ya se sabe como son los niños, de repente necesitó ir al baño con "absoluta urgencia". Estábamos en una tienda mirando ropa, preguntamos si podía entrar al baño, y la respuesta fue: "Es sólo para empleados". Si hubiera sido para mí, me hubiera parecido justo, pero para una niña pequeña...

Anónimo said...

AHORA VOY YO DE ABOGADA DEL DIABLO. Y, QUE CONSTE QUE PIENSO QUE EL DUEÑO SE PASÓ DOS PUEBLOS Y QUE ES MUY POCO CÍVICO TODO LO QUE HIZO. NO OBSTANTE, ÉL ES EL DUEÑO DEL RESTAURANTE Y, COMO TODO SITIO PRIVADO TIENE DERECHO DE ADMISIÓN. IGUAL QUE CUANDO SALIMOS DE MARCHA Y EN UNA DETERMINADA DISCOTECA NO TE PERMITEN ENTRAR POR LA PINTA CON LA QUE VAS.
QUE MORALMENTE SE PORTÓ MAL, ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO PERO QUE AHORA SE HAGA UN JUICIO PARALELO DE SI ES LEGAL O NO, NO ME PARECE Y, QUE ÉSTA MUJER APAREZCA EN LOS MEDIOS...
A VECES SE SACAN LAS COSAS DE QUICIO.
UN BESO.

Wilde said...

Evidentemente los dos casos me parecen de escándalo. Y el concepto "Reservado el derecho de admisión" me parece dictatorial y muy injusto. Quitaría esa ley. Somos inocentes hasta que se demuestra lo contrario. Nadie tiene el don de la clarividencia para saber quien puede estar en un local o no. En mi estancia en Francia me sorprendieron muchas cosas, la primera que nadie mira a nadie por la calle, y mira que había pintas y pintas os lo aseguro. Lo segundo, ver un Punky con el pelo rojo y lleno de pendientes y pearcins, con su pastor alemán tomandose un café en un bar muy pijo, bueno en la terraza, al lado había unas señoras que rondarían los 60 años cotilleando tan panchas y a 10 metros un grupo urbano de Árabes. Yyy... todos tan tranquilos. En fin, cuestión de convivencia imagino. 1 saludo...

Una mujer desesperada said...

pue yo en este caso no puedo estar de acuerdo contigo, anónimo, dar el pecho a un bebé es la cosa más natural del mundo, no entiendo que nadie te pueda echar de un local público por hacer eso. Otra cosa es molestar, gritar, no sé, ¿no te parece?

Anónimo said...

yo no solo estoy en contra del restaurante txapela,sino que animaria a todas las mujeres a dar el pecho en publico(es broma)

esto demuestra que no hubo tanta transicion del franquismo como se dice,seguimos con las dos españas en la que el dinero lo mueve todo

Anónimo said...

A VER, QUE YO TAMBIÉN ESTOY DE ACUERDO EN QUE EL DUEÑO DEL RESTAURANTE SE PASÓ Y MUCHO. Y SI MIO FUERA, YO NO LO HABRÍA HECHO. Y, POR SUPUESTO QUE UNA MUJER DANDO EL PECHO A SU BEBE, NO SÓLO ES LO MÁS NATURAL DEL MUNDO SINO QUE ADEMÁS ES SUPER BONITO.
LO QUE DEFIENDO ES OTRA COSA. ES QUE EL DUEÑO COMO TAL PUEDE HACER LO QUE QUIERA. PORQUE ES SU LOCAL. Y AQUI, POR DESGRACIA NO ES COMO EN FRANCIA, ES DECIR, AQUÍ SI ALGUIEN EJERCE SU DERECHO DE ADMISIÓN LO PUEDE HACER.
ADEMÁS ME PARECE FEO QUE LA SEÑORA VAYA AHORA DE PLATÓ EN PLATÓ SACANDO SU PASTA.
PERO QUE CONSTE QUE ME PARECE FATAL LO QUE HIZO ESTE RESTAURANTE.
UN BESO Y FELIZ NAVIDAD, DESESPERADA.

Una mujer desesperada said...

igualmente guapa. bicos.