22 diciembre 2006

¡Por fin!

Vivo sin vivir en mí desde que se aprobó por fin esta apañadita ley que va a protegernos a nosotros, sufridos consumidores. Se acabó lo de entrar en el parking y pagar un euro y medio por aparcar quince minutos. Ahora van a cobrarnos por minuto... Claro que al propietario de algún aparcamiento se le ocurrirá en breve cobrar una tarifa mínima por entrar, como esa de los taxistas por levantar la bandera, y en vez de euro y medio por cuarto de hora pagaremos dos euros por diez minutos. ¿Y qué me decís de eso de las tarifas de móvil, también por segundo? Temblandito estoy ante lo que puedan pergeñar las compañías telefónicas. Porque algo se les ocurrirá, eso lo tengo claro. Y lo mejor de toda esta ley es que por fin va a poner coto a los vendedores de pisos, o sea, que eso de obligarnos a subrogar el crédito del promotor y a pagar la plusvalía se terminó. Debo ser un poco inocente, porque, ¿hasta ahora no decía ya la ley que la plusvalía la pagaba siempre el vendedor? No sé, como a todo el mundo que conozco le ha tocado pagarla al comprar debe ser que somos muy delincuentes, y ahora resulta que merced a esta grandiosa ley va a cambiar todo de golpe y tal y tal. A veces, francamente, me parece que vivimos en el mundo del pequeño pony.

1 Comment:

Wilde said...

Hay un término que odio. BUROCRACIA. Esas cosas que se hacen cara a la galeria. La ley al final todavía perjudica más al consumidor, pues como tú bien dices, encuentran truquillos para engañarla y al final nos joden más. Las cosas materiales tienen un valor. Punto. ¿Por qué robar se hace legal en ciertos casos?. Cuestión de lo de siempre, comercialidad. Si se hace normal para el rebaño, sirve, lo aceptamos, lo críticamos, pero sigue. BFFFF...