04 mayo 2007

Lo que son las cosas


Foto: Toni Font

El 17 de enero escribí sobre Sana El Aji, una periodista marroquí a la que casi le cuesta la cárcel reproducir en el semanario en que trabajaba algunos chistes, suavizados, que circulaban por la calle sobre sexo, religión o Mohamed VI. Gracias a esta entrada, me llega desde Mallorca información sobre una conferencia, organizada con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, en la que participó Sana. Primero leí la info, después me emocioné muchísimo. Alguien, buscando a Sana en internet, había encontrado mi entrada sobre ella y había perdido el tiempo enviándome fotos, datos... En su mail, Toni cuenta que ha ido a la conferencia y que Sana le ha parecido una mujer genial. Los periodistas de aquí hemos olvidado hace tiempo qué es el periodismo. Aparcamos la dignidad y el respeto hacia nuestros lectores en algún rincón olvidado. Y lo peor es que nos da igual. Ojalá hubiese más Sanas recordándonos que en otros lugares el periodismo es aún sinónimo de libertad.

5 Comments:

Wilde said...

Bonitas las implicaciones de ciertos anónimos lectores...

Y bonitas valentías las de ciertas personas en ciertos mundos difícil. Decía el genio que a veces, para hacer lo correcto, pues hasta incluso hay que morir...

Diferencias enormes...

Bicos!

Cornelius said...

Es tan fácil dar por sentadas algunas cosas... creo que lo que dices se debería aplicar no solo a los periodistas sino también a todos nosotros como personas. A veces es necesario que alguien nos recuerde que nuestra libertad tuvo un precio que no se debería tener que pagar de nuevo... ¿Quizás a veces somos muy cómodos?

Angelusa said...

Qué detalle por parte de Toni:-)))
Y es verdad que el periodismo en España se está conviertiendo en justamente lo contrario de lo que debiera ser.

Una mujer desesperada said...

es que cuando estás dentro se te va rompiendo la vocación poco a poco. ves tantas cosas sin sentido, tan poco respeto a quienes te leen. en realidad es muy triste, os lo aseguro.

Jovekovic said...

La prensa en España no tiene tradición democrática porque el país no la tiene. Entonces, en vez de abundar periodistas como Sana El Aji o Desesperada, tenemos al amigo Federico, a Dávila, a Pedro J, o en otro, tiempo al clan de los Herrero. Eso sin contar los pseudoperiodistas de Salsa Rosa o Tómbola.