30 mayo 2007

Apagón

Una mujer de 44 años murió ayer en Auckland, en Nueva Zelanda, cuando un técnico de la compañía eléctrica cortó la luz de su hogar, apagando el aparato de respiración asistida del que dependía Folole Muliaga, maestra de escuela y madre de cuatro hijos. El técnico fue advertido por la famila de lo que sucedería si desconectaba la corriente, pero como la mujer no había pagado la factura siguió adelante, alegando cumplir con su deber. Ahora se enfrenta a una acusación de homicidio imprudente. Quizá más terrible será enfrentarse a solas con su propia estupidez.

12 Comments:

Kurtz said...

¿Homicidio imprudente? Eso es un homicidio en toda regla Fue advertido y, sin embargo, continuó con su acción. Qué mundo de locos y asesinos.

banderas said...

Entre quedarme sin trabajo por no hacer lo que me manda mi jefe y matar a una señora "enchufada a la vida" a mi no cabría duda alguna... a lo que se ve, este señor tampoco tuvo mucho problema en elegir... si es que esto es lo que pasa por vivir en un mundo tan globalizado. Nos enteramos del cuento que le echa la gente para vivir de gorra que claro, luego pasan estas cosas... resulta que hay alguno que realmente está vivo porque depende de un aparato...¡¡mira tú por dónde!! ¿Quién lo diría?

¡¡Patético!! Esto sólo podía pasar en EE.UU. (eehh! eehh! Uuhh! Uuhh!)

Wilde said...

HOMICIDIO EN PRIMER GRADO, SIN DUDA, POR LA ADVERTENCIA...

Ahora el matiz, me parece de una irresponsabilidad tremenda de su médico y de su familia tener a una mujer dependiendo del enchufe una máquina. Habrá medios más sofisticados no?...

Que rueden todas las cabezas que tengan que rodar... pero supongo que no va a ser así...

Lucía said...

Por favor ... Qué barbaridad.

Jano said...

Uf... qué locura... pero si consideramos a los técnicos electricistas personas normales, y no es por defenderlo, habrá que escuchar qué de historias inventa la gente para no dejarle trabajar. Pero tanto va el cántaro a la fuente,...

Jano said...

Uf... qué locura... pero si consideramos a los técnicos electricistas personas normales, y no es por defenderlo, habrá que escuchar qué de historias inventa la gente para no dejarle trabajar. Pero tanto va el cántaro a la fuente,...

ekilore said...

lo que hay que ver...

Jovekovic said...

Para enfrentarse a la propia estupidez, es necesario un cierto grado de inteligencia, por lo tanto es mejor que vaya a la cárcel. ¿ No?

c.o.v. said...

Y el técnico actuó de motu propio, o haía algo que le obligaba? Pregunto, a lo mejor es que hay algo más tras esto... No es por nada, pero me cuesta trabajo digerir semejante ejemplo de "humanidad"...

Isaias said...

Y todo por no enfrentarse a su jefe...

Una mujer desesperada said...

cov, por lo que he leído, la verdad es que aunque tenía orden de desconectar la electricidad, se le advirtió de lo que iba a provocar.

yo creo, en realidad, que el tipo pensó que la familia se había inventado aquella esperpéntica excusa para que no les cortasen la luz. no encuentro otra explicación!

banderas said...

Como decíamos hace muchos años "Idem, eadem, idem"... opino exactamente lo mismo, "Desperada"... y eso intentab expresar en mi intervención... pero me quedó demasiado "irónico-abstracta" pues decía:

Nos enteramos del cuento que le echa la gente para vivir de gorra que claro, luego pasan estas cosas... resulta que hay alguno que realmente está vivo porque depende de un aparato...¡¡mira tú por dónde!! ¿Quién lo diría?