04 julio 2007

Normas no escritas

Cuando yo empecé en esto del periodismo todavía había viejos maestros en las redacciones. Esos que te explicaban lo que no viene en los libros de estilo. Como que los suicidios no deben contarse con demasiados detalles, porque suele haber gente que los imita tras leerlos en los periódicos. Como que los lunes con viento del norte hay más suicidas que el resto del año. Ayer un hombre de sesenta años se pegó un tiro en un banco de Vigo. No daré detalles de cómo lo hizo, pero sí necesito contar por qué. Iban a embargarle su piso. «¡Me vais a quitar la casa y ahora yo me quito la vida!», gritó. Llevo desde ayer pensando en él. En su familia. En la desesperación que arrastraba para convertir su último instante en carnaza para la prensa. Para las conversaciones de bar. Quizá su muerte haya sido en vano. Pero cuántos habrá como él, cuantos dejarán de dormir y de vivir aunque no se atrevan a apuntarse con una escopeta.

16 Comments:

Luismi said...

Sé de lo que hablas... Sé DEMASIADO bien de lo que hablas...

maumaunoexiste said...

Me has dejado helado.
Ahora odio si cabe aun más los bancos.
Luego ves por la tele anuncios de bancos, cajas y parecen todo facilidades. Como arañas que tejen las telas para ver si caemos en ellas.
SAludos!!!

Una mujer desesperada said...

yo también me quedé helada ayer. no puedo comprender que vivamos en un mundo así.

Mariano said...

Es que hay cosas que son imposibles de comprender. Pero saber esto no alivia, todo lo contrario.

Natillitas said...

Madre mía... me has dejado helada.

Te he encontrado casi de casualidad, como suele pasar en la blogosfera... y voy a enlazarte para no perderme lo que pasa por Vigo estos dos meses que no estaré por allá.

Una mujer desesperada said...

pues bienvenida, natillitas, ja ja ja

Lucinda said...

Lo que hace la desesperación... es triste...

Susana said...

Ayer mi hermana me contó que se cruzó con varios coches de policía pero no sabía qué había pasado.. :(

Estilografic.art said...

Yo creo que hay muchos más de los que pensamos que están como él, o en situaciones parecidas. Ahí puede estar el riesgo de lo que decías al principio, lo de la imitación. Cuando estás en una situación límite es suficiente con que te den un empujoncito.

banderas said...

¡¡Qué arrepío!!... para que luego vengan los "Botines" y demás a quejarse de que sus beneficios sólo han aumentado un 20% respecto de los del año anterior... cuando ese 20% son miles de millones de euros. Puajjjjjjj!!! Qué asquito me dan los hijosputa!!!

Kurtz said...

"los lunes con viento hay más suicidios" y las noches de luna llena más asesinatos, ¿no?
Lo de la noticia me ha dejado mal. ¿Hasta dónde puede llevarnos la desesperación?

Wilde said...

A mi me jode cuando oigo decir que las empresas no están para regalar sino para ganar dinero y esas cosas, de los bancos más todavía. yo creo que el patrimonio son los trabajadores y las familias que mantienen. El dinero debería de haber quedado hace muchos años en un segundo plano, más acorde con el medio que con el fin. Dicha la utopia el resultado. Esta todo muy deshumanizado, a nadie le importan ya los problemas de los demás, y sorry, esto no es en exclusiva de los bancos, si a mi vecino lo embargan, me importa un bledo. ¿Quién vendrá ahora de vecino?

Salud!

pd. gran post, me ha encantao!

Roberto said...

Y la moda actual de los créditos de 3000 € sin preguntas va a traer mucha más carne de cañón, y perdón por la expresión, pero es la realidad. Te dan ese crédito a un interés altísimo, no lo puedes devolver y te dan otro por 6000 € que incluye el montante del anterior, y cuando no puedas pagar este, otro por 9000 € con intereses siempre usurarios... y esto hasta que les de por liquidar la deuda, que normalmente será cuando el deudor no tenga con qué pagar, ni líquido ni ilíquido, y le embargan el coche, la casa y hasta parte de su sueldo si es que lo conserva... Así, con esto de la reunificación de deudas y los créditos sin preguntas, lo que se están creando sn verdaderos desgraciados convertidos de la noche a la mañana en indigentes, por un mísero préstamo de 3000 € que se solicitó sin la debida reflexión, quizá por la desesperación puntual en la que se ve una persona que no puede hacer frente a sus gastos... pero desesperación es la que yo tendría si me embargan la casa y todo lo que tengo por esos 3000 €. Por eso, mucho ojo con los créditos fáciles, que en vez de un cabo arrojado para que salgamos del lodazal y no nos ahoguemos en él, suelen ser un cabo con un nudo corredizo que nos echan al cuello... y en este caso el simil es demasiado cercano a la realidad, salvo que en vez de fibra se utilizó plomo.

Un saludo.

migramundo said...

Claro que su muerte será en vano, como han sido vanas las recomendaciones de los viejos periodistas, y de los psicólogos, sobre la inconveniencia de difundir los pormenores de los suicidios. Bicos.

Jovekovic said...

Qué optimista eres Desesperada. Su muerte no servirá para nada, para nada. Su muerte será un número en la relación estadística de incidencias de ese banco, y otro en los archivos judiciales.
Los bancos seguirán ganando dinero con nuestro dinero, mientras no tengamos capacidad o cojones u ovarios, o lo que sea qué haga falta, para nacionalizar el sistema bancario.

Una mujer desesperada said...

sé que su muerte será en vano, por eso quería recordarle aquí, porque me ha parecido una historia muy triste. gracias por sentirlo vosotros también.

en cuanto a lo que cuentas, roberto, puff, hoy me pasó algo parecido. compré un portátil hace un tiempo en Miró, y lo compré a plazos. resulta que la empresa que me hacía el crédito era Cetelem. Terminé de pagar mi ordenador cuando me envían una puta tarjeta de crédito por el valor de mi compra, para que la use pagando cada mes una cuota similar a la que pagaba. estoy indignada! Quién cojones les pidió la tarjeta? es que hacen lo que le da la gana!