28 julio 2007

Basura

Foto: Gustavo Rivas (La Voz de Galicia)

Vigo guarda como oro en paño 11 toneladas de basura. Gracias a ellas hemos salido una vez más en los telediarios, hombre, que a nosotros no nos hacen caso cuando acogemos la salida de la Vuelta al Mundo de Vela, pero cuando hay muertos, basura o huelgas del metal por medio nadie nos roba nuestro minutito de gloria. Desde hace días, la concesionaria del servicio de limpieza, Cespa, se enfrenta a una huelga de sus trabajadores, que además de incumplir los servicios mínimos se han dedicado a llenar de basura zonas turísticas como la playa de Samil, ante el escarnio de sus vecinos, los vigueses de pro, que arrugamos la nariz cuando se nos fastidia el día de playa. La huelga acaba de ser desconvocada. Los trabajadores han conseguido sus principales exigencias, fíjense, ¡un incremento salarial de 55 euros lineales en 2007, de 71 en 2008 y de 64 en 2009! ¡Qué atrevidos!

Desconozco la situación laboral de los empleados de Cespa. Seguramente será tan mala como la nuestra. Pero la basura ante los turistas es un efectivo modo de presión. Así que les recomiendo que piensen, busquen la basura de su propia empresa y la pongan en la calle. Quizá así, si todos dejásemos de ocultarla, este país tendría trabajadores con sueldos dignos, vidas dignas y huelgas dignas.

17 Comments:

Anónimo said...

De ahi la máxima que es tan importante el barrendero como el cirujano...

Desesperada said...

exacto. además hemos llegado a tal mierda de sociedad que sólo medidas drásticas como la de estos trabajadores consiguen resultados.

Anónimo said...

En efecto, los currantes son muy atrevidos y puestos a pedir deberían pedir también basuras dignas, de manera que recogerlas se hiciese más liviano. En consonancia con su mierda de salarios, vamos. Saludos.

Desesperada said...

ja ja ja ja ja muy bueno, guillermo. hubieses flipado esta semana escuchando a la gente hablar del tema, a nadie le preocupaba qué les había llevado a esta situación, sólo que estaban dejando samil sucio.

An said...

yo que trabaje de desplazado en cespa ( desplazar es lo que hacen cuando no estan a gusto con uno...lo desplazan a otro trabajo peor para castigarlo...ilusos) te puedo decir que si...tienen un sueldo bastante ajustadillo, pero en vigo y más aun en pontevedra, cobran más que en vilagarcia (es lo que tiene pactar por lugar el combenio) de todos modos...unos sueldos muy bajos para la labor que desempeñan...y te aseguro que aqui se lo curran :) Saludos y un bicazo

banderas said...

Lo del "sueldazo" de los de CESPA era de suponer... así que, mal que nos pese por lo que han "molestado" a los turistas, yo totalmente de acuerdo con sus movilizaciones.
Lo que más gracia me hizo fué ver que la ex-alcaldesa mostró interés por sus reclamaciones (es un decir). ¿Qué pasa? ¿Ya estamos en pre-campaña para la generales del 2008?

Anónimo said...

dejando al margen sus reivindicaciones que imagino tan justas como las de cualquier otro colectivo mal pagado lo que no concibo son las formas.Una cosa es que lamentablemente nos acostumbremos a ver como se recurre cada vez más a vandalismo callejero en las huelgas de los trabajadores como garantía de un feliz acuerdo y otra es que comulguemos con ello.No recoger la basura no es lo mismo que esparcir la mierda sea donde sea.En algún país donde multan por tirar una colilla al suelo...
Y dices además que incumpliendo los servicios mínimos.Si yo hiciera lo mismo sería expedientado con toda seguridad...pero a ellos les suben el sueldo...humm...no,no son igual de importantes todas las ocupaciones,los barrenderos son más importantes.

Jove Kovic said...

Situaciones como la que describes, son el producto nada feliz de la política de privatizaciones de los servicios públicos, que se generalizó toda España desde mediados de los años ochenta. La presión ejercida por grupos de interés económico, aceleró un proceso que ya era malo,incluso bien hecho.
Otra consecuencia de esas privatizaciones la tenemos cada año en los incendios que asolan un paisaje reventado por urbanizaciones ilegales que privatizan de facto suelo público, y crean - mal que bien- sus propios servicios e infraestructuras.
Los apagones de Barcelona otro tanto, que debemos agradecer a la furia neoliberal.
Afirmo todo esto sin ironías territoriales. Los servicios públicos deben estar dentro de la gestión pública. Esto me parece más importante, mucho más, que entrar en el juego de los que dividen el mundo en ellos y nosotros,sean quienes sean "ellos", y sean quienes sean "nosotros".

Desesperada said...

pasaba por aquí, aunque objetivamente tienes razón, creo que lo que sucede en este caso es que la situación de los trabajadores es tan tremenda, y nadie les ha hecho caso en los últimos años, que han optado por medidas drásticas para conseguir sus objetivos. Hace unos meses fueron los del metal, arrasando la ciudad: se salieron con la suya. Y estos habrán pensado: pues hay que ser radical. Lo jodido es que tienen razón, hoy sólo se reconocen los derechos laborales cuando recurres a actuaciones violentas!

como dice jove, privatizar determinados servicios públicos nos ha llevado a eso. completamente de acuerdo con su planteamiento.

Anónimo said...

Yo es que el tema de las huelgas nunca lo he entendido... posiblemente porque he estado viviendo 22 años en un país en el que prácticamente nunca han existido.

Aquí en cambio la huelga es la única salida a cualquier inconveniente o desacuerdo entre trabajadores y empresa.

banderas said...

Marcos lleva algo de razón en lo de que las huelgas no deberían existir. El problema, por desgracia, de éste país y las huelgas es que una parte muy importante de nuestro empresariado es absolutamente "RACANO" con sus trabajadores, de manera que su actitud no dialogante ni negociadora es la que fuerza a los trabajadores a tomar otro tipo de medidas más drásticas (sobre todo para ellos mismos, que ven cómo una parte de su sueldo no va a existir).

Un trabajador satisfecho no piensa en huelgas por sistema. Y cuando digo satisfecho no hablo sólo de sueldo. Muchas veces las relaciones laborales son cuestión de gestos y actitudes que, en España, escasean.

Anónimo said...

...¿entonces el fin justifica los medios desesperada?

Desesperada said...

pasaba por aquí, imagino que tú debes de tener la suerte de trabajar en una empresa que paga dignamente, pero te aseguro que la gente de cepsa no la tiene. yo no justifico sus métodos, mi reflexión, si la relees, es que en esta sociedad en la que vivimos sólo quienes utilizan esos métodos obtienen resultados. Para mí, la culpa es de los empresarios, evidentemente, porque si atendiesen antes las peticiones justas de sus empleados no se llegaría nunca a estas situaciones. Pero, por desgracia, sólo quienes recurren a métodos tan expeditivos reciben respuesta, al menos en Vigo, no sé en tu ciudad. esto es lo que quiero destacar, sobre todo, que hemos llegado a una situación en la que se da por sentado que los trabajadores no tienen derechos, y si los reivindican se les ignora, al menos hasta que queman unos cuantos contenedores. ¿yo justifico esto? evidentemente no. pero justifico mucho menos a los empresarios esclavistas, te lo aseguro!

bicos.

Anónimo said...

Ahora acercamos posiciones.De todas formas yo el vandalismo no lo pasaría por alto porque a fin de cuentas la calle es de dominio público y no es el teatro de operaciones de unos particulares reivindicantes de mejoras laborales.Los contenedores,los coches quemados(en otros eventos)no tienen la culpa(ni sus propietarios)de sus condiciones laborales.¿Qué los empresarios son unos cabrones?.Cierto.
Me pregunto hasta que punto los medios de comunicación son los culpables,por dar relevancia a estos actos,de convencer a la población sobre la conveniencia de usar estas formas.

Un bico

Lucía said...

Muy cierto, en este país si no afecta al turismo no es efectiva la reivindicación.

Parece mentira.

Desesperada said...

pasaba por aquí, es cierto que los medios tienen parte de la culpa, pero yo no me distraería del verdadero culpable, que es normalmente el empresario, que sabe que forzando pone a la opinión pública contra esos trabajadores! en fin, lo triste es vivir en un país en que cobrar 600 sea normal! bicos

lucía, es cierto, la pela es la pela! más bicos.

Anónimo said...

Vivir en un país en el que cobrar 600 euros es normal no es solo triste:es dramático.
Bicos