03 noviembre 2006

Elecciones catalanas

Los resultados electorales suelen tener la virtud de contentar, al menos de cara a la galería, a todos los partidos políticos. Cómo no sorprenderse cuando sus líderes, después de recontados los votos, se felicitan por los resultados, uno tras otro, como si todos hubiesen resultado ganadores. Pero lo que está pasando en Cataluña, tras las elecciones autonómicas del pasado miércoles, es impresonante. Desde mi ignorancia política y mi sobradamente demostrada independencia partidista, yo me hago estas preguntas: si CiU es el partido más votado, ¿es ético que se le impida gobernar?; la debacle del PSOE, ¿sólo la he visto yo?; el descenso claro de PSOE y Esquerra, ¿no es sobre todo un suspenso al tripartito?. Y, por último, ¿es casual que el partido promovido por Boadella y Espada haya pegado tal subidón, de la nada a tres escaños? Que nadie olvide que este partido defiende equiparar castellano y catalán... En fin, preguntas que dejo en el aire porque creo que la división social que estos resultados electorales arrojan es lo único claro: los catalanes se han enfrentado a unas elecciones sin ganas (la abstención fue altísima), y de esto nadie ha extraído aún una conclusión indudable: la ciudadanía está cansada de escuchar estupideces. Queremos políticos dignos, señores...

Foto publicada en La Voz de Galicia



1 Comment:

Wilde said...

¿Políticos dignos?, me quedo de piedra, ¿existe eso?, o lo que es más, ¿existirá algún día?... sobervio tu comentario de a autofelicitacion de todos los partidos al final de todas las elecciones. Antes creía que el pueblo era gilipollas, pero quizás sea al revés, y los gilipollas son ellos. Últimamente me recuerdan mucho a los futbolistas, digo los políticos. ¿Verdad?. ¡Pobres!, los unos y los otros....