24 octubre 2006

Que alguien me explique lo de Gonzalo Miró...

Érase una vez el hijo de una gran cineasta española, Pilar Miró, que no se sabe muy bien cómo de pronto ha saltado a la pequeña pantalla en calidad de... no lo sé, realmente. Ni sé cómo este chico tan soso ha conseguido un puesto de trabajo en dos programas de Cuatro, ¿quizá porque sale con Eugenia Martínez de Irujo? Porque vaya, es malo malito, soso sosito y estoy hartita de verlo en todas partes. En España somos cientos de miles los periodistas que trabajamos por un sueldo de merda y ahora resulta que este chaval, no sé por qué cualidades porque desde luego como comunicador es nulo, es la gran star de Concha Campoy y de Maracaná (programa en el que, por cierto, a ver si hablan más de fútbol y menos de gilipolleces, por no decir cualquier cosa sobre las bailarinas, dios mío, topicazo topicazo, parece mentira, Paco, con lo riquiño que eres)... Que me lo expliquen lo de Gonzalito, por favor, quiero morir de éxito como él!!!!!!!!!!!!

5 Comments:

Paco Olivares said...

Curioso este mundo de gente que escribe para sí mismos públicamente. Llego a tu blog porque tú llegaste al mío después de ver el de Eloisa.
Curioso mundo éste. Estoy muy de acuerdo contigo, por cierto mi perro se llama Indio :-)

Una mujer desesperada said...

Me gusta esa definición: gente que escribe para sí misma públicamente... aunque pienso que todos esperamos que nos lea alguien... Saludos desde Vigo! Mis perras se llaman Lola (pastor belga groenendael), Mila (boxer) y Uma (Schnauzer miniatura), colgaré una foto un día de estos...

Eloísa said...

¡Hey! Acabo de flipar, Paco es el director del máster que yo hice, ¡qué bueno! Yo también estoy super de acuerdo contigo, anoche y esta mañana he estado viendo a Gonzalito y lo he flipado. Tenía curiosidad, esperaba que el chaval tuviera algo, pero ¡no aporta nada! El otro chico que está en el programa de las mañanas le da como 5.257 vueltas. Imagino que mucha gente enchufa el programa por curiosidad (como he hecho yo), pero que acabará cayendo por su propio peso, aburre verlooo. Un abrazo (la free lance madrileña)

Una mujer desesperada said...

Me alegro de que estéis de acuerdo en lo de gonzalito. Seguro que vosotros entendéis la impotencia que se siente cuando te has preparado para ejercer tu profesión y cualquiera, hoy por hoy, decide dedicarse a ella y tiene más oportunidades. C'est la vie!

Wilde said...

Yo te lo explico. Vivimos en un país (laboralmente hablando) machista y bananero donde solo prima lo superficial. Y no hace falta irse al munodo de la prensa, que es escandaloso (escuchar a Julio Salinas narrar un partido, ¡Por Dios!), aqui mismo en tu trabajo. Ves a multitud de trepas y pelotas subir como la espuma importando muy poco su valia profesional. Es una guerra que se va a perder si no cambia la mentalidad de los responsables de las empresas. Bueno, de hecho, ya está perdida. 1 saludo.