04 octubre 2006

Mujeres

Cuando decir no se convierte en una sentencia de muerte significa que nuestra sociedad del bienestar está agonizando. Cada año mueren decenas de mujeres simplemente por decidir que no quieren seguir compartiendo su vida junto a un maltratador. Las leyes se quedan pequeñas para protegerlas, porque la esencia del problema no es legal, sino social. Me siento, a veces, sorprendida en conversaciones con hombres, hartos de lo que ellos llaman un problema mediático. No es un problema de los periódicos, no son los periodistas quienes inventan las muertes. Son sus parejas quienes trazan esta línea negra de mujeres que parece no tener fin. Y mientras la parte masculina de la sociedad no asuma que ninguna mujer merece que la maten por querer vivir mejor, nunca solucionaremos el problema. Los chavales de quince y dieciséis años, y, lo que es peor, las chavalas de quince y dieciséis años, aseguraron en una encuesta reciente que prohibir a una chica que lleve ropa ajustada es un signo de amor. Que incluso una ligera violencia en la relación supone amor. Cuando yo tenía esa edad, eso implicaba ser un psicópata. Las mujeres que ahora estamos en la treintena crecimos defendiendo nuestro derecho a ser lo que quisiéramos ser. A trabajar fuera de casa, a no casarnos, a no tener hijos. O a casarnos y tener hijos. Y ahora las nuevas mujeres, esas que deberían haberse beneficiado de nuestra lucha, deciden que tener hijos y casarse a los veinte es la mejor opción, organizando sus horarios de trabajo para poder estar en casa a la hora en que su pareja quiere su cena en la mesa. Esta es la raíz del maltrato, la asunción por parte de la mujer de su inferioridad. No somos inferiores, ni superiores. Tenemos, simplemente, los mismos derechos y deberes. En la igualdad estriba el fin de la violencia.

2 Comments:

Wilde said...

En la igualdad estriba todo obviamente. No puede existir la libertad individual sin esa igualdad de la que hablas. Defines bien el problema. Te doy tu parte de razón ya que el problema es social (perfecta definición), pero tiene su raíz en la mente individual de cada uno de esos tipejos. En paralelo, pienso que la sociedad machista en la que por desgracia todavia vivimos en España, es muy respaldada por tantas mujeres como hombres. Si todas las mujeres pensasen como tú, este problema no seria real. El problema es grave. Y más, porque la mayoría de los maltratadores son chavales jovenes incluso que jamás van a cambiar su mente enferma. La verdad, no sé como enfocar la solución a esta barbarie. Nunca he sabido enfocar soluciones para los problemas que nunca debieron existir en nuestra sociedad. Este es uno de ellos, sin duda. Un saludo!...

ADRY said...

UN MERECIDO APLAUSO POR ESTE ARTICULO!
SI QUE PARECE INCREIBLE QUE ESTAS COSAS SIGAN PASANDO EN LA EPOCA EN QUE VIVIMOS, PERO EFECTIVAMENTE PASAN Y TODOS LOS DIAS.
Y LO MAS INCREIBLE ES QUE PODIAN SER NUESTROS HIJOS E HIJAS LOS QUE TOLEREN ESTO! ENTONCES, QUE ES LO QUE FALLA?? SI YA NO SON EDUCADOS DE LA MISMA FORMA PORQUE SIGUEN PENSANDO ASI?? QUE MIEDO TENER UN MONSTRUITO ASI!!!
UN BIKO!