12 noviembre 2006

Botellón

Desde que el botellón es botellón, los propietarios de los bares han intentado terminar con él. Lógico, claro, porque cientos de chavales bebiendo en la calle suponen cientos de chavales que no pagan cinco euros por copa en tu bar. Hace unos días, en una zona de copas viguesa, Churruca, mataron a un chaval a navajazos. Fue un desgraciado incidente, y mi sorpresa surge cuando leo en la prensa local que los hosteleros de la zona aseguran que la culpa de estas cosas la tiene el botellón, y que hay que erradicarlo. A ver, yo tengo 35 años, es evidente que no hago botellón, pero eso no impide que esté completamente a favor. Tan sólo critico que se haga en zonas urbanas en las que se molesta a los vecinos, pero desde luego el botellón en sí me parece fantástico. Sobre todo porque esos caraduras de los bares nos salen ahora con estas estupideces cuando llevan años robándonos. Sí, lo repito, robándonos. Para empezar, hay pocos artículos en España con los que el margen de ganacia sea tan increíblemente grande. Una botella de vodka vale, como mucho y siendo buenísima, entre quince y veinte euros en un supermercado, de lo que se deduce que a ellos les sale más barata. Si pagamos cinco euros por copa, con cuatro copas está más que pagada la botella. Pero claro, de una botella no salen cuatro copas, sino el triple. Calculen ustedes la ganancia. O una caña, calculen, por favor, porque en un bar de copas no baja de tres euros. Por si el atraco no fuese suficiente, resulta que en la mayor parte de los bares no te dan la bebida que pides. No, te dan algo llamado garrafón. No siempre es lejía, porque a los bares las marcas les venden alcohol A, B y C, el A es la marca que pagas, el B de peor calidad y el C la mierda pura que venden a los jóvenes borrachos que no se enteran de lo que beben. Al menos hasta la mañana siguiente. El botellón surgió, en realidad, para dejar de arruinarte con tres copas y para que las resacas fuesen más llevaderas. Los propietarios de bar, claro, verán todo de otro modo... Pues ya saben, bajen los precios, dejen de vendernos basura etílica y verán como la mayoría de los jóvenes prefieren beber calentitos en un bar y no en la calle.

2 Comments:

Anónimo said...

Totalmente de acuerdo. Me ha encantado la explicación. Muy certera clara y sencilla... Chapeau!...

Desesperada said...

ji ji ji, es que me indigné al leer que acusan a los botelloneros de la criminalidad nocturna. Habrá de todo, pero si eres un capullo lo serás en un botellón o en un bar, no entiendo la diferencia...